sábado, 19 de febrero de 2011

ARQUITECTOS: LUIS BARRAGÁN MORFÍN

Abro una serie de nuevas entradas que es sobre ARQUITECTOS, grandes maestros, que sin seguir un orden especial, comienzo por el que, según mi opinión, es el mejor arquitecto Mexicano, el cual os invito a conocer a través de su fundación:


Luis Barragán Morfín (Guadalajara, Jalisco, México, 9 de marzo de 1902 - México, D. F, 22 de noviembre de 1988) fue un famoso arquitecto mexicano. Estudió ingeniería civil e inició su actividad profesional en 1927. Recibió el Premio Pritzker en 1980, siendo el único de su nacionalidad en obtenerlo.

Un viaje por España en 1924-1925, en el que mostraría gran interés por la arquitectura andaluza, despertó su sensibilidad por los espacios de tradición árabe y los jardines mediterráneos. Su evolución arquitectónica se basó en la búsqueda de una síntesis personal de la arquitectura mexicana con las aportaciones de las vanguardias europeas.

Entre sus primeras obras destacan las viviendas unifamiliares, como las casas González Lima y Enrique Aguilar (1928, ambas en Guadalajara), en las que comienza a desarrollar un estilo propio influenciado por la cultura mediterránea: patios, muros, jardines, terrazas, celosías. El final de este primer periodo coincide con su traslado a la ciudad de México en 1936, cuando el conocimiento detallado de las vanguardias europeas - sobre todo de Le Corbusier y Mies van der Rohe - propició un nuevo dinamismo en el tratamiento de sus elementos arquitectónicos, en especial de los muros y los espacios interiores (encadenamientos ambientales, dobles alturas y manejo del vidrio en la articulación de espacios).

Su arquitectura empieza a concebirse como un juego de planos, luz y texturas. En esta etapa destacan el edificio de apartamentos en la plaza Melchor Ocampo (1936-1940), su casa-taller en Tacubaya y dos obras en el campo del paisajismo: los jardines del Pedregal (1945-1950) y los del Predio del Cabrío (1944), ambos en la ciudad de México, donde se percibe la huella profunda de los jardines islámicos —insistente presencia del sonido del agua—.

Su última etapa, iniciada en 1950 bajo la influencia del pintor Jesús Reyes Ferreira y el escultor Mathias Goeritz, se caracteriza por su evolución hacia una arquitectura de espacios interiores, valoración del color, tratamiento de texturas y luz natural. Las obras más representativas de este tercer periodo son la capilla de las Capuchinas Sacramentarias (1952-1955 en Tlalpan), las Torres de Ciudad Satélite (1957), proyectadas junto con Mathias Goeritz, el barrio de las Arboledas (1955-1961) o la Casa Gilardi (1972-1980).





martes, 15 de febrero de 2011

NOTA: PUBLICACION DE LA JA SOBRE CORTIJOS, HACIENDAS Y LAGARES




Una publicación editada por la Junta realiza un recorrido por la arquitectura agraria andaluza. (14/02/2011)

El libro, que cuenta con firmas destacadas como José Antonio Muñoz Rojas o Caballero Bonald, culmina un riguroso trabajo de campo en el que se han inventariado más de 2.000 edificios.

La Consejería de Obras Públicas y Vivienda ha reunido en la publicación 'Cortijos, haciendas y lagares en Andalucía' una muestra esencial de la arquitectura agraria andaluza a través de 182 imágenes. Este nuevo volumen constituye un valioso inventario actualizado que culmina un riguroso trabajo de investigación y campo prolongado durante más de una década para documentar estas edificaciones localizadas en todo el territorio andaluz.

La arquitectura agraria andaluza se presenta en el volumen a través de imágenes de fotógrafos de reconocido prestigio. Este material gráfico se apoya en textos de síntesis obtenidos a partir del análisis realizado con la documentación recabada. Junto a este inventario, el libro incluye tres artículos introductorios que abordan este patrimonio desde diferentes miradas. La literaria corre a cargo de José Manuel Caballero Bonald y José Antonio Muñoz Rojas; la perspectiva histórica y económica ha sido elaborada por Antonio Miguel Bernal, y la arquitectónica, por el arquitecto y pintor José Ramón Sierra.

La publicación, con más de 300 páginas, es una nueva entrega de la serie dedicada a difundir los datos del estudio inventario, serie en la que se incluyen los volúmenes ya editados con los datos provinciales de Málaga, Cádiz, Granada, Almería, Córdoba y Sevilla, a los que seguirán en breve los de Huelva y Jaén.

Para confeccionar este inventario se han usado como herramientas y metodología básicas la cartografía a escala 1:10.000 que elabora la propia Consejería -a través del Instituto de Cartografía de Andalucía-, las entrevistas orales y las visitas técnicas. En el desarrollo del trabajo de campo se han visitado 20.000 edificios, de los que se han inventariado de forma pormenorizada 2.282.

En la actualidad, algunos de ellos continúan teniendo usos agrícolas y ganaderos, mientras que otros han perdido su función original y sobreviven con esfuerzo, dedicándose a muy diversas actividades, desde salones de bodas, bautizos y primeras comuniones o turismo rural, hasta centros de rehabilitación, museos del vino y del aceite, segunda residencia, etc. En algunos casos, estas edificaciones no han conseguido superar el abandono de sus funciones originales y se hallan, a menudo, en mal estado de conservación o incluso en ruinas.

En Andalucía, se distinguen diversos tipos de edificaciones agrarias según los cultivos que predominan en las explotaciones: 'cortijo' para las unidades vinculadas básicamente a explotaciones cerealistas y ganaderas, 'molino', 'casería' y 'hacienda' para las del olivar, y 'lagar', 'casa de viña' e incluso 'hacienda' para las del viñedo, entre otras designaciones menos habituales.
Entre los ejemplos destacables que se recogen en el volumen, se encuentran explotaciones como la Hacienda Ibarburu de Dos Hermanas en Sevilla, el Cortijo de San Juan de Antequera en Málaga, el Lagar de la Inglesa de Montilla en Córdoba, la Hacienda Romeral de Níjar en Almería o el Sotillo Nuevo de San José del Valle en Cádiz.

Las haciendas de aprovechamientos diversificados, los molinos y caserías de olivar, los grandes cortijos de cereal, los caseríos ganaderos y de dehesa, los lagares y casas de viña integran un catálogo de obras de inusual abundancia e interés. En la introducción del libro se recoge que los edificios agropecuarios de Andalucía son elementos fundamentales de su organización territorial, pero también hitos del paisaje cuya distribución y fisonomía reflejan fielmente los cultivos y aprovechamientos, sistemas de producción, esquemas de propiedad y otras facetas interesantes del medio rural andaluz. Los interesados en la publicación pueden consultarla en la página web de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda.




Más allá de la cosecha. (05/03/2010)

La Consejería de Vivienda recopila en un libro los ejemplos de cortijos, haciendas y lagares más relevantes de la provincia de Sevilla

Fueron, durante siglos, lugares en los que miles de personas, a lo largo de generaciones, trabajaron la tierra. Hoy, algunos están en desuso, otros han perdido su finalidad agrícola y los hay que siguen manteniendo su tradición agraria o ganadera. Son los cortijos, haciendas y lagares de Andalucía, cuyo interés arquitectónico se ha ido valorando cada vez más en las últimas décadas. La Junta comenzó hace más de diez años la tarea minuciosa de recopilar los ejemplos más importantes de este tipo de arquitectura y de divulgar su existencia y su valor, a través de una serie de publicaciones -y también de exposiciones- que reúnen una amplia muestra de cada una de las provincias. Sevilla centra el último libro publicado de esta serie, que ya se ha ocupado de Almería, Cádiz, Córdoba, Málaga y Granada.

'Cortijos, haciendas y lagares. Arquitectura de las grandes explotaciones agrarias en Andalucía. Provincia de Sevilla' es el título de este volumen, cuyos dos tomos, con más de mil páginas y cientos de imágenes, han requerido un arduo trabajo de campo durante más de tres años.

Ha sido necesario, por un lado, documentar, a través de visitas, de instrumentos cartográficos e incluso de entrevistas orales, más de 2.000 explotaciones de la provincia. Posteriormente, 351 de estas edificaciones se han seleccionado para aparecer de forma más destacada en la publicación y, de ellas, 149 han merecido especial atención por su sobresaliente interés arquitectónico.

Las haciendas sevillanas, los grandes cortijos, los caseríos ganaderos y de dehesa, los lagares o las edificaciones arroceras integran un catálogo de obras de inusual abundancia e interés, con cifras muy elevadas de piezas notables tanto por sus dimensiones como por sus recursos constructivos. Para su estudio y difusión, la provincia se ha dividido en tres sectores coherentes desde el punto de vista geográfico, histórico y cultural: la Sierra Norte y la Vega, los Alcores, el Aljarafe y las Marismas, y la Campiña y la Sierra Sur.

Hay testimonios de la existencia de explotaciones agrícolas en Sevilla desde el Tercer Milenio antes de Cristo, aunque las raíces del sistema latifundista que ha imperado durante siglos en la provincia se remontan a la época de la Reconquista. Tras la toma de Sevilla en 1248, la tierra se reparte entre los grandes señores y los nuevos conquistadores y surgen así explotaciones como la alquería de Benazuza en Sanlúcar la Mayor o la hacienda Torrequemada de Gelves.
Ambas están dedicadas, hoy día, a la hostelería. De origen medieval son también otras obras de gran interés, como la hacienda La Soledad de Alcalá de Guadaíra o el cortijo Torre de la Reina en Guillena.

Sin embargo, es en la Edad Moderna cuando la agricultura sevillana comienza a adoptar sus rasgos actuales: explotaciones extensas y dedicación mayoritaria a los cultivos del trigo, el olivo y la vid, junto con la ganadería. En esta época aparecen buena parte de los edificios recogidos en el libro, como los cortijos Alcalá Gobantes de Osuna o el Marqués de Cazalla, la hacienda Ibarburu en Dos Hermanas o la Caridad de Constantina.

Modernización

Los cortijos, haciendas y lagares sevillanos vieron después pasar la desamortización, que no cambió sin embargo la estructura de la gran propiedad, y la modernización del trabajo de la tierra durante los siglos XIX y XX, con el uso de nuevos utillajes, la introducción de la mecanización o la expansión del regadío.

Diversos autores, como Fernando Olmedo, Magdalena Torres, Francisco Herrera, Fernando Quiles, Álvaro Recio Mir, Jaime Serveto, Javier Tejido, José Carlos Sánchez Romero o Guillermo Pavón, analizan en este volumen las características de las explotaciones agrarias sevillanas. Sus textos están ilustrados por las imágenes de fotógrafos como Vicente del Amo, José Morón, Javier Andrada o Atín Aya. Entre ellas, resaltan las tomas aéreas captadas por Javier Hernández Gallardo desde su parapente.

En la actualidad aún se cuentan en la provincia de Sevilla más de 2.000 haciendas, cortijos y lagares de cierto interés -antaño llegaron a sumar varios millares sólo en la Sierra Norte- y su conocimiento, gracias a este estudio de la Consejería de Vivienda, puede contribuir a su conservación y puesta en valor. Algunos, como la hacienda Torrequemada, son tan sobresalientes que han sido declarados Bienes de Interés Cultural. Otros, por el contrario, han ido desapareciendo con el paso de tiempo, como se ha ido diluyendo el estilo de vida rural con el que están tan íntimamente relacionados.




El estilo de las haciendas sevillanas. (05/03/2010)

Desde el punto de vista arquitectónico, las haciendas son el tipo de edificación más característico de Sevilla. Dedicadas fundamentalmente al olivo y vinculadas con el puerto de Indias durante la Edad Moderna, se extendieron en especial por los Alcores y el Aljarafe. Mientras que los cortijos estaban ligados en su mayoría a latifundios que sus propietarios cedían en arrendamiento, las haciendas eran el centro de explotaciones de un tamaño variable, que sus dueños solían explotar de manera directa. Incluían, además, a diferencia de los cortijos, instalaciones de transformación de frutos, como molinos de aceite o lagares para la fabricación de vino.

Junto a los establos, almacenes, corrales, almazaras y dependencias para los trabajadores y jornaleros, en la Edad Moderna las haciendas pasaron a tener 'señoríos', residencias para la estancia de los dueños, dotadas a menudo también de capillas y oratorios.

El estilo de las haciendas que podrían denominarse 'clásicas' se corresponde en su mayor parte con el barroco sevillano y, si bien escasean los testimonios acerca de quiénes las construyeron, se puede deducir que probablemente los señores de la tierra escogieron a los mejores arquitectos, incluso a los mismos que hubieran proyectado sus casas y palacios de la ciudad.

La hacienda barroca se caracteriza por contar con una portada, en la que solía destacar el escudo de armas de la familia propietaria, un gran patio, un señorío situado habitualmente en la zona central o al fondo, y las instalaciones de producción, que varían en función de los cultivos a los que estuviera dedicada, repartidas a lo largo del complejo.

En fechas más tardías, el estilo regionalista de los siglos XIX y XX se reflejaría también en las haciendas, tanto en obras de nueva planta como en las numerosas reformas que se llevaron a cabo en muchos de los viejos caseríos.

viernes, 4 de febrero de 2011

GUADALCANAL: EL FOSO DE LA MURALLA, BOVEDA DE LA CAVA

Os muestro fotos del interior de la Boveda desde su entrada en la esquina de las calles Santa Ana/Espiritu Santo/Granillos hacia la Cava.






NOTA: SOBRE EL PGOU


04/02/2011

Casi el 90% de los municipios sin instrumento de planeamiento está tramitando su PGOU para cumplir con la norma urbanística.

Estas localidades constituyen una prioridad para la Junta, ya que la ausencia de un plan general impide garantizar un desarrollo ordenado y coherente

Casi el 90% de las localidades andaluzas que tradicionalmente han carecido de instrumento de planeamiento urbanístico, lo que equivale a 159 de las 177 registradas, están tramitando su PGOU, de acuerdo con las directrices establecidas por la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), que exige a todos los ayuntamientos la obligatoriedad de proyectar su crecimiento a través de esta figura. Las 18 restantes aún no han iniciado el proceso o están a punto de hacerlo.

De los 159 municipios con el proceso de redacción y adaptación al marco normativo ya iniciado, 12 tienen los trabajos en fase de aprobación provisional, que constituye el último paso que han de superar los ayuntamientos antes de remitir el documento de planeamiento a la Junta de Andalucía para su aprobación definitiva. En cambio, el grueso del montante -un total de 85- se encuentra en aprobación inicial, 54 en AVANCE y ocho en una etapa más incipiente, en redacción.

Por provincias, los ayuntamientos almerienses están tramitando la redacción de 51 PGOU, los consistorios cordobeses están elaborando seis planes generales y los granadinos un total 35. Por su parte, en Huelva son 14 las localidades con el proceso abierto, en Jaén 15, en Málaga 34 y en Sevilla 5.

El Plan General de Ordenación Urbana es un instrumento de carácter normativo y ámbito municipal capaz de planificar su territorio a partir del diagnóstico de sus características, la detección de sus demandas y el modelo de ciudad del que se quiere dotar a dicho municipio. Gracias a este documento, esas localidades tendrán la capacidad para planificar temporal y espacialmente la oferta de VPO capaz de dar respuesta a la demanda existente en cada municipio. Aunque también los ayuntamientos podrán realizar clasificaciones de suelo, así como definir los usos, densidades y edificabilidad en los sectores urbanos y urbanizables; una serie de procedimientos que se traducirán en futuros crecimientos urbanos y en un incremento de dotaciones y equipamientos destinados a satisfacer las necesidades de la ciudadanía.

Los 177 municipios que no cuentan con instrumento de planeamiento se localizan en todas las provincias andaluzas salvo Cádiz, donde todos programan su crecimiento de acuerdo con lo establecido por la norma urbanística andaluza. De ese cómputo, 115 se han regido hasta ahora por una Delimitación de Suelo Urbano (DSU), una figura que sólo recoge la distinción entre ámbito urbano y no urbanizable; mientras que 62 se han desarrollado a través de las Normas Subsidiarias Provinciales, en las que se establecen unas directrices y criterios básicos para el desarrollo de los núcleos de población. Ambas herramientas, que tienen su origen en la legislación estatal, ya no están reconocidas por la LOUA como instrumentos de planeamiento.

La Consejería de Obras Públicas y Vivienda ha concedido algo más de cinco millones de euros en concepto de ayudas a 86 localidades sin instrumento que han solicitado esta línea de incentivos de la Junta de Andalucía destinada a fomentar la adaptación del planeamiento al marco normativo andaluz. Estos municipios son todos los que han pedido estas subvenciones.
El objetivo de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda es impulsar el proceso de adaptación del planeamiento en el conjunto de la comunidad, aunque estos municipios, generalmente poblaciones de pequeño tamaño con una actividad urbanística menos intensa, constituyen una prioridad ya que la ausencia de un plan general impide un desarrollo ordenado y coherente de la localidad capaz de garantizar un nivel de equipamientos, dotaciones y espacios libres adecuado y una oferta de suelo suficiente para la construcción de VPO.

miércoles, 2 de febrero de 2011

NOTA: SOBRE PARQUE NATURAL


La Junta reduce trámites burocráticos y establece normas comunes en los parques naturales andaluces.

El Consejo aprueba el nuevo régimen general de planificación de actividades, que mantiene su prevalencia sobre los planes de ordenación urbana.

Consejo de Gobierno, 01/02/2011

El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto que establece el nuevo régimen general de planificación de usos y actividades en los 24 parques naturales de Andalucía. Esta norma, que también introduce medidas para reducir trámites administrativos a ciudadanos y empresas, afecta a un área de influencia socioeconómica de 3,5 millones de hectáreas (el 40% de la superficie regional) integrada por 238 municipios y 2,7 millones de habitantes (el 36% de la población andaluza).

El decreto, orientado principalmente a mejorar y homogeneizar la gestión de los parques, ha sido elaborado con el respaldo mayoritario de las juntas rectoras, patronatos y consejos de participación de estos espacios protegidos. Más de un 60% de las alegaciones recibidas durante el proceso de información pública han sido incorporadas a su redacción definitiva.

La nueva regulación común salvaguardará las singularidades recogidas en los vigentes planes de ordenación de los recursos naturales y de uso y gestión de cada parque natural, que seguirán prevaleciendo sobre los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) en lo relativo a actividades en suelos no urbanizables. En este sentido, los planes de ordenación dividen el territorio de los distintos parques en tres tipos de zonas: de reserva o máxima protección; de regulación especial o protección intermedia, y de regulación común para territorios habitados o con alto grado de intervención humana.

De igual modo, el decreto mantiene la obligación de autorización previa para los proyectos urbanísticos, con la excepción de pequeñas obras de instalaciones de servicio y rehabilitación o reforma que no alteren el volumen edificado ni las características externas y no requieran de proyecto técnico. En este caso bastará con la comunicación previa.

En cuanto a las medidas de simplificación administrativa, la norma aprobada hoy introduce disposiciones para reducir la carga burocrática, eliminar duplicidades, simplificar trámites, acortar los tiempos de respuesta y establecer el silencio administrativo positivo como norma general en caso de no resolver dentro de los plazos establecidos.

Entre otras novedades, se incorporan procedimientos abreviados de 15 días para las autorizaciones de seis grandes bloques de actividades que anteriormente requerían trámites de dos meses. Se trata de los eventos deportivos de pesca marítima recreativa; los tratamientos fitosanitarios aéreos en terrenos forestales; las actividades de ocio y deporte de naturaleza en caminos, pistas forestales y espacios con limitación de acceso (cicloturismo y senderismo entre ellas); las acampadas nocturnas y vivaqueos vinculados a travesía de montaña; la filmación, fotografía y grabación con uso de equipos auxiliares, y las actividades de ocio y deporte fuera de los lugares designados previamente para ellas en cada parque natural.

Tramitación telemática

Junto con estos procedimientos abreviados, el decreto fija también otro conjunto de actividades para las que no se exigen autorizaciones sino únicamente comunicaciones previas. En todos los casos, la Consejería de Medio Ambiente pondrá a disposición de los ciudadanos una herramienta informática específica de tramitación electrónica, cuya creación también se recoge en la norma.

Las disposiciones de reducción de la carga burocrática en los parques naturales se enmarcan en el proceso de adecuación de la legislación autonómica a la Directiva europea de servicios en el mercado interior. Esta norma comunitaria, orientada a eliminar barreras administrativas para la actividad económica, conlleva la adecuación de 17 leyes de la comunidad autónoma, así como de 92 decretos y 27 órdenes.

El decreto aprobado hoy entrará en vigor en el plazo de un mes, periodo durante el que se informará a los habitantes de los parques naturales andaluces acerca de su contenido y de las novedades que conlleva.

sábado, 29 de enero de 2011

PRENSA: ¿QUE ES MEJOR ANTES O DESPUÉS?

Traigo esta noticia, por que supongo que el lugar más o menos lo conocemos todos al ser una de las rutas posibles a la capital, y por que supone la resolución a un problema de planeamiento.

Critico, sin embargo, que sea siempre a posteriori, sin control y con posiblemente complicadas soluciones a problemas que seguro se han planteado, uno de ellos me consta que las inundaciones recientes.

Insisto como ya lo he hecho en varias ocasiones lo importante de un correcto Planeamiento.

http://www.diariodesevilla.es/article/provincia/888785/ayuntamiento/inicia/los/tramites/para/regular/mas/casas/los/pajares.html

"El Ayuntamiento de Cantillana inicia los trámites para regular más de 300 casas en Los Pajares.

La aldea de Los Pajares de Cantillana (Sevilla) es, a menor escala, un fenómeno urbanístico similar al de la aldea del Rocío de Almonte (Huelva). Una ermita en el campo alrededor de la cual, desde hace 30 años, han ido levantándose viviendas -asociadas a la romería- hasta sumar, hoy en día, alrededor de 300.

El Ayuntamiento de Cantillana, consciente de la irregularidad de este núcleo de viviendas, ha decidido iniciar los trámites para la aprobación y ejecución de un Plan Especial de Reforma Interior (PERI), que legalice y regule las casas mediante una recalificación del suelo en urbano así como las obras de urbanización preceptivas -redes de saneamiento y abastecimiento, alumbrado público y aceras, entre otras obras-.

El concejal de Ordenación del Territorio y primer teniente de alcalde, Antonio Maqueda (IU), explicó que el primer paso ha sido la constitución de una junta de vecinos, que será la que tendrá que firmar el convenio urbanístico con el Ayuntamiento. Mediante un sistema de cooperación, será el Consistorio quien se haga cargo de la promoción de las obras, que tendrán que ser financiadas por los propietarios. A falta de realizar las mediciones oportunas, Maqueda avanzó que los gastos de todo el proceso no tendrán un coste demasiado elevado, ya que los vecinos pagarán en función de los metros cuadrados que tenga su vivienda y en mensualidades, lo que va a permitir a las familias con economías más modestas su participación en este Plan Urbanizador.

El primer teniente de alcalde añadió que la intención de su departamento es extender la regularización de viviendas a otras zonas de la localidad, para lo cual ya se han realizado encuentros con propietarios de Huerta Alta y la Cirujana."

lunes, 24 de enero de 2011

GUADALCANAL: DOLMEN DE LA PIEDRA CORCOBADA

Poco puedo contar sobre este patrimonio arqueológico de Guadalcanal, que se encuentra recogido en la Normas Subsidiarias con la denominación "C" (los otros dos son la Ermita de San Benito (A) y los restos del Castillo de la Ventosilla (B)).


En virtud de lo establecido en la Ley 16/1985, forman parte del Patrimonio Histórico Español, los bienes inmuebles susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, hayan sido o no extraidos y se encuentren en la superficie o en el subsuelo.

Así forma parte de dicho patrimonio este yacimiento inventariado por la Consería de Cultura, estableciendose un perimetro de protección en torno a él de 150m.